Por Darío Fiori
En un partido marcado por la mediocridad y las limitaciones de ambos equipos por el bajo rendimiento del sabalero, Ignacio Chicco (5) no fue llamado a intervenir como en otras veces. Es cierto que no lo exgieron tantos como por ejemplo el sábado pasado en Alta Córdoba ante Instituto, pero quedó demostrado, una vez más, que desde el inicio del partido, Barracas Central ejerció una fuerte presión y generó una de las situaciones más claras a los cuatro minutos con Calderara que se metió en el área, pero el 1 sabalero estaba bien ubicado para atrapar sin problemas el balón. El nativo de Brinkmann estuvo rápido de reflejos cuando salió a tiempo para batir de nuevo a Calderara cuando éste encaraba hacia el arco. Al final, salvó un disparo que controló sin dificultad.
En el segundo tiempo, Colón dejó muchos espacios en defensa, que no pudo ser capitalizado por Barracas Central. En consecuencia, gran despliegue físico para Eric Meza (6). Estuvo sólido en la marca en los primeros cuarenta y cinco minutos, aunque no participó tanto en ataque. En defensa, tuvo buena anticipación y cerró los espacios para que Calderara-Insúa penetren por su sector. En ataque, ofreció más vocación ofensiva y brindó algunos desbordes. Le puso un centro a Wanchope Ábila que no pudo definir en tiempo de descuento.
En líneas generales, Facundo Garcés (5) cumplió con su rol defensivo como primer marcador central durante el partido. Demostró solidez en la marca y fue efectivo en el juego aéreo, lo cual son aspectos importantes para un defensor. Sin embargo, no logró destacarse como la gran figura del partido. Una crítica que se puede hacer es que, si bien Garcés cumplió con su función defensiva, no mostró un nivel sobresaliente ni tuvo una participación destacada en otros aspectos del juego. No se le puede atribuir un papel relevante en la generación de jugadas desde la defensa o en la salida limpia del balón.
La actuación de Paolo Goltz (4) durante el partido dejó mucho que desear, al igual que el resto de sus compañeros. En varias ocasiones, se le vio salir a destiempo y quedar pagando, lo que comprometió la solidez defensiva del equipo. En pasajes del partido, se vio superado en varios momentos, lo que permitió que Barracas, en el segundo tiempo, lo ponga en aprietos. Además, su falta de anticipación y lectura del juego resultó evidente. En lugar de adelantarse a las jugadas y cortarlas de raíz, el ex Boca y Gimnasia de La Plata parecía reaccionar tarde, lo que permitió que los adversarios se aprovecharan de espacios en la defensa.
Rafael Delgado (7) tuvo un partido muy especial al cumplir 100 partidos en la institución del Barrio Centenario, lo cual es un logro destacable. Además, fue un pilar importante en la obtención del primer título en la ciudad de Santa Fe, lo que demuestra su importancia en el equipo. Por momentos se sumó al ataque y edificó en la generación de jugadas ofensivas. Avanzó con pelota dominada por el sector central, jugando de «5» libre en esta posición que lo ubicó Gorosito. Y se ofreció como opción de pase para participar en el juego colectivo. Avisó con un remate de media distancia que reventó el travesaño promediando la segunda mitad.
Si bien hace 3 meses que Néstor Gorosito está al mando del plantel de Colón, todavía no logró darle una identidad y una conformación a la mitad de la cancha donde el juego se empieza a gestar. Debido a los bajos rendimientos del algunos futbolistas, Pipo se vio obligado a realizar cambios constantes en esa área. En estos 90 días al mando, no logró definir quién es el volante central titular ni el volante interno volcado hacia el sector izquierdo. Luego de lo que fue la derrota sobre la hora en Alta Córdoba, volvió a retocar el equipo, siempre manteniendo el mismo sistema táctico que pregonó desde su llegada a la capital de la provincia, que es el 3-5-2, para darle cierta solidez defensiva al equipo, liberando a los dos laterales por las bandas (Meza por derecha y Álvarez por izquierda).
Es realmente preocupante la falta de juego en la mitad de la cancha. En Córdoba, Pipo destacó que Arrúa tuvo algunos chispazos, con dos o tres pases interesantes, pero no logra adaptarse completamente, lo que llevó a probar con jugadores de características distintas como Andrew Teutén (4) que intentó cumplir la función de enlace con el objetivo de que sea el nexo entre los volantes y los puntas de arriba, pero lo cierto es que lo más claro del uruguayo fue cuando participó de la jugada del primer gol.
Juan Pablo Álvarez (5) es un jugador que muestra un esfuerzo para recuperar su nivel en los últimos partidos, no logró despegar o mantener una regularidad consistente. A veces muestra destellos de habilidad y buen juego, pero en otros momentos parece perderse en el campo o cometer errores que afectan negativamente al equipo, como por ejemplo, el mal rechazo que tuvo en el segundo tiempo que derivó en el gol de Tapia. En el primer tiempo, no venía gravitando, pero todo cambió a los 39 minutos con una jugada por el sector izquierdo, y un zapatazo a lo Enzo Fernández frente a México para vencer a VIllar.
Baldomero Perlaza (5) había sido uno de los jugadores más destacados en el rendimiento del equipo sabalero, demostrando claridad y calidad cuando la pelota pasaba por sus pies. Sin embargo, su actuación quedó empañada por un error crucial que resultó en un gol en contra y generó controversia. En el segundo tiempo perdió la posesión de la pelota en una salida, lo que permitió que el jugador rival, en este caso Tapia, aprovechara la oportunidad y marcase un gol impresionante en el ángulo superior derecho de Chicco.
Julián Chicco (4) mostró una falta de sincronización y una presencia inconsistente en el campo de juego. Durante el partido en cuestión, su rendimiento estuvo marcado por su falta de timming en las jugadas y su aparente falta de participación en el juego ofensivo. En el primer tiempo, intentó asegurar el pase y ser una opción de salida para su equipo, lo cual es importante en su rol como volante central. Sin embargo, hubo momentos en los que pareció esconderse junto a los otros volantes centrales de Barracas Central, lo que generó la sensación de que no estaba dispuesto a mostrarse como una opción de pase. Esta actitud defensiva y pasiva limitó su influencia en el juego y dificultó la construcción de jugadas ofensivas para el sabalero. Además, su reemplazo en el segundo tiempo sugirió que Pipo apueste por una alternativa más efectiva. Esto indicaba que no logró cumplir con las expectativas y no fue capaz de aportar lo necesario para el desarrollo del juego.
Es evidente que Ramón Ábila (4) y Santiago Pierotti (4) están experimentado una merma en sus rendimientos desde aquella derrota en Florencio Varela ante Defensa y Justicia. Hace varios partidos que no logran destacarse y por momentos pasan desapercibidos en la gestación del juego. La falta de efectividad de ambos jugadores se reflejó en los últimos tres partidos, donde los goles fueron anotados por jugadores como Meza, Vega y esta noche Álvarez, lo que dejó descubierta la ausencia del aporte goleador de sus dos atacantes. Wanchope dispuso de dos ocasiones pero falló en ambas, en la primera quedó mano a mano y el arquero se fue al suelo y le quitó el balón. En la segunda, cruzó un disparo que se marchó desviado.
Los que ingresaron
Carlos Arrúa (-): Amaga con despegar, pero uno de las principales aspectos que se espera de esta clase de jugador es la capacidad para manejar la pelota y aportar en la creación y finalización de jugadas. Con la pelota dejó mucho que desear.
Leonel Picco (-): No logró influir de manera positiva en la parte final del partido, siendo un jugador poco influyente en una zona del campo que se volvió de tránsito para ambos equipos. Su falta de incidencia ofensiva y su error comprometiendo a la defensa demostraron un rendimiento deficiente en momentos cruciales.
José Neris (-): Ingresó los últimos 22 minutos luego de lo que fue el partido ante Atlético Tucumán y no gravitó. La idea de Gorosito era sumar gente en ataque para ver si ganaba en el juego aéreo.
Néstor Gorosito (DT): El partido en el que el sabalero empató ante Barracas fue una muestra de un equipo que no logró jugar bien y careció de un funcionamiento efectivo. A lo largo del encuentro, se evidenció la falta de cohesión y de un plan de juego claro por parte del equipo.En términos individuales, hubo actuaciones flojas por parte de varios jugadores de Colón. La falta de un conductor en el campo se hizo evidente, ya que el equipo careció de alguien que pudiera tomar el control del juego, distribuir el balón y generar oportunidades de gol. Esta carencia afectó negativamente la fluidez del juego y la capacidad de crear jugadas de peligro.
Además, los cambios realizados durante el partido parecieron desordenar aún más al equipo en lugar de aportar soluciones. Los ajustes tácticos y las variantes no lograron mejorar el rendimiento del equipo ni generar un impacto positivo en el desarrollo del juego. Esto pone en cuestión la capacidad del cuerpo técnico para tomar decisiones acertadas y encontrar soluciones efectivas durante el transcurso del partido. Es preocupante que Colón haya dejado pasar puntos clave en su lucha por salir del fondo de la tabla. Cada punto es valioso y no aprovechar oportunidades para sumar se vuelve aún más perjudicial.
⚠ UNITE AL CANAL DE SOY DEPORTES haciendo click aquí y mantente informado‼




Colón
Unión


Comentarios de post