Por Darío Fiori
En el fútbol, como en la vida, son los detalles los que marcan la diferencia. Y Colón terminó justificando la victoria en base a lo hecho en los primeros 90 minutos oficiales tras lo que había sido el receso por el final de la Liga de Fútbol Profesional. Se vio algo diferente. Se buscó en todo momento tener el control de la pelota, asegurando el pase y la recepción. A diferencia del partido contra Arsenal, el equipo de Gorosito intentó presionar alto, posicionando muchos jugadores en ataque. Es cierto que los equipos no hicieron pretemporada debido al tiempo que demanda el fútbol, pero al comienzo del partido se notaron ciertas imperfecciones, ciertas durezas en ambos equipos. Antes del partido, «Pipo» modificó el sistema táctico. En lugar de un 5-3-2, pasó a un 4-4-2 con Moreyra como centrocampista tapón, metiéndose entre los centrales. Favio Álvarez se situó algo más adelantado, con Galván y Batallini abiertos a los costados, y Botta como enlace entre el centro del campo y los delanteros. Arriba, el aporte de Pierotti, que si bien no tuvo un buen partido, fue absorbido por el marcaje de Lema cuando se le buscaban balones aéreos.
En un partido sumamente parejo, que se caracterizó por la cantidad de veces que tuvieron que cambiar la pelota porque estaba desinflada, la primera situación de riesgo fue a favor de Lanús. Una mala entrega de Favio Álvarez en la mitad de la cancha hizo que Troyansky le ganara a «Chicho» Moreyra y generara el primer tiro libre para el Granate. Excelente respuesta de Chicco. Era imposible retener la pelota con la violencia con la que Lema ejecutó el tiro libre. Y en la segunda jugada, Pocho, con el arco a su disposición, se lo perdió de manera clarísima. Después de aquella jugada, cada vez que Colón pudo conectar con los tres de arriba (Galván-Botta y Batallini), generaron fluidez. Fue muy importante el ex jugador de Argentinos Juniors a la hora de recuperar la pelota y clarificar el juego. Limpió Álvarez y la subida de Espíndola por el callejón del 8, disparó contra el travesaño.
Aunque es cierto que tras el 1-0, en cuanto Sánchez Miño miró al balón y no al jugador que entraba por su sector, Galván fusiló al arquero granate, Colón tuvo muchos problemas defensivos por el sector izquierdo. Nuevamente, Delgado estuvo muy lento para marcar a De La Vega, ya que, en el 1vs1, «Pepo» es mucho más rápido que el ex jugador de Rosario Central. Resulta evidente que ya no está en condiciones físicas de jugar como lateral izquierdo. La astucia la demostró Lanús alternando posiciones en el campo. El que se desplazó a la banda derecha fue Troyansky, que superó la marca y obligó a Chicco a realizar una doble intervención tras un certero cabezazo.
En el complemento, Colón le cedió la pelota a Lanús, pero el conjunto del sur del Gran Buenos Aires careció de ideas y no pudo encontrar los caminos a través del cerrojo bien colocado de Gorosito. El sabalero estuvo en todo momento mucho más cerca del segundo gol que Lanús del descuento. Por esa razón, FDK no dudó en hacer cambios antes del cuarto de hora. Hizo ingresar a Esquivel y en la primera pelota que tocó generó un buen remate al borde del área, Chicco tapó el disparo y luego entendió que necesitaba una mayor referencia en el área con el ingreso de Lotti por Troyansky. Pero el punto de inflexión fue la expulsión de Lema por un supuesto insulto, justo cuando Colón estaba en una posición más favorable.
Quizás, el mayor pecado fue no haber liquidado a tiempo, porque durante gran parte del partido, pareció que el resultado parcial no reflejaba las diferencias en el campo de juego. Repasemos: Zurdazo de Botta al segundo palo de Acosta y Braghieri salvó a Lanús enviando la pelota al tiro de esquina. Con su pie derecho, Favio Álvarez intentó colocar su disparo al poste izquierdo.
A continuación, el increíble mano a mano que falló Benítez. Otro sutil toque de Botta. Se lo perdió el ex jugador de Platense. El atacante sabalero se metió en el área, centró y su remate se fue rozando el palo izquierdo de Acosta. Le quedó un rebote afuera del área, se acomodó con el pie derecho y venció a Acosta para darle el 2-0 al Sabalero en Junín. Fue notable la actuación de Batallini tras una buena corrida, sin embargo, su tanto hubiera sido anulado por el sistema de Video Assisted Refereeing (VAR), debido a su posición fuera de juego.
El 2-0 sobre el equipo de Frank Kudelka no sólo puso fin a una racha de siete partidos sin sumar de a tres puntos, sino que además sumó el importante logro de mantener su arco en cero. Para hallar la última victoria de los Sabaleros, hay que remontarse al 13 de junio, cuando derrotaron a Estudiantes (Facundo Garcés) por 1-0 en el estadio Brigadier López. Después de aquel partido, el equipo afrontó una serie de resultados menos favorables, incluyendo dos empates (ante Rosario Central y Belgrano) y cinco derrotas (ante Racing, River, Argentinos Juniors, Tigre y Arsenal). En definitiva, tuvieron que pasar 63 días para que en Junín finalmente se rompiera la racha negativa. Este renacer llega justo a tiempo, ya que el próximo sábado el equipo tiene su primera final en su lucha por evitar el descenso.
Desde aquel apático desempeño ante Arsenal y luego de las banderas que se colocaron una vez finalizado el partido que decían «jugadores, basta de joda», el equipo mostró una importante transformación. Ahora bien, es esencial evitar la euforia excesiva y mantener una perspectiva realista. Me gustó el mensaje transmitido por Gorosito durante la conferencia de prensa. Hay que ser prudentes y no dejarse llevar por la ola de triunfalismo. Es fundamental mantener la atención en lo que realmente importa para Colón, que es la Copa de la Liga.
Bajo la lupa
Si bien todos los reflectores se van a quedar con la actuación de Rubén Botta, que ya anticipo fue la gran figura del partido, no hay que dejar de mencionar las dos atajadas que tuvo Chicco (7) en el partido. Una vez más fue el guardián de los tres palos. Demostró ser un pilar fundamental ante aquellos que aseguran en las redes sociales que Colón tiene que salir a comprar un arquero. Fue clave para mantener el arco en cero. Le tapó un disparo violento a Lema imposible de detener. Además, en un segundo momento, cuando Troyansky se encontró con una ocasión no tan clara, controló un cabezazo en dos tiempos. Si me pongo muy minusioso, tengo que decir que su único error fue cuando se precipitó en un intento de salida en largo que finalizó en un rechazo en corto, permitió que Troyansky quede mano a mano. Por fortuna no terminó en tiro al arco ni en aproximación. En el segundo tiempo, Leandro Díaz recibió el balón en el área y buscó controlar un zurdazo hacia el segundo palo. Siempre atento, extendió su alcance y envió la pelota al córner, impidiendo que Lanús acortara distancias en el marcador.
Espíndola (6) y un debut prometedor para el paraguayo proveniente de Cerro Porteño. Dejó una impresión muy positiva en su primer encuentro. Se nota que es dúctil en el manejo de la pelota, revelando que puede aportar una dimensión valiosa cuando se proyecta y puede ser una opción de pase por la banda derecha. Avisó en el primer tiempo cuando hizo acto de presencia por sorpresa en el callejón del «8», sorprendiendo a todos con un disparo que reventó el travesaño. Dejó en claro que el paraguayo no teme asumir riesgos. En el comienzo del segundo tiempo robó una pelota prometedora, y no dudó en involucrarse en combinaciones con los jugadores más hábiles, subrayando su disposición para asumir responsabilidades en la creación y la recuperación del balón. Participó del 2-0 iniciando él la jugada. La actuación no pasó desapercibida para el cuerpo técnico. Con su debut más que aprobado, es probable que se abran las puertas para una titularidad en el próximo partido ante Independiente en Avellaneda que marca el inicio de la Copa de la Liga.
Buen partido de los dos marcadores centrales. Hay veces que el fútbol es tan dinámico que los jugadores pasan de las críticas a los elogios. Uno de ellos es Goltz (6). Aportó un par de cierres magistrales ante la velocidad de De La Vega. Seguro en el juego áereo y en el uno contra uno. Redondeó un buen partido. Por su parte, Garcés (6) y la voz de mando. No es casualidad que a los 23 años sea el capitán. Se enfrentó a un rival tan temible como Leandro Díaz. Cada uno de los avances del Loco fue neutralizado con destreza por el defensor de El Quillá, quien estuvo bajo presión y tomar decisiones inteligentes en situaciones críticas. De yapa, lo hizo amonestar provocando un tumulto.
Al partido de Delgado (5.5) hay que analizarlo en dos factas. En ataque y en defensa. En lo primero, el lateral izquierdo demostró precisión y visión al realizar un pase certero que permitió a Tomás Galván, llegando desde la derecha y estampar el 1-0. Sin embargo, en el ámbito defensivo, puso de manifiesto ciertas limitaciones en términos de velocidad al enfrentarse a un oponente más rápido como Pepo de La Vega. Lanús adoptó una estrategia inteligente al rotar sus posiciones, ya que Troyansky también se filtró a sus espaldas. El segundo tiempo fue más tranquilo en términos de sobresaltos. Logró mantener mayor control y estabilidad
En la mitad de la cancha, Moreyra (5) tuvo un partido aceptable. En la conferencia de prensa, Gorosito lo elogió y dijo que jugó un gran partido. Supo jugar con solvencia durante la mayor parte del encuentro tras sre amonestado. Esto habla de la confianza del entrenador que depositó ponerlo de titular una vez más. Si bien no fue protagonista en la recuperación de la pelota, siempre estuvo bien posicionado. Después de afrontar una serie de partidos en los que quizás no alcanzó su mejor nivel, el hecho de que el entrenador lo haya mantenido en el equipo titular es un importante voto de confianza.
Cada vez que recibió la pelota dejó en claro su jerarquía y experiencia. Tiene habilidad y visión de juego. Le costó entrar en ritmo en el primer tiempo, ya que una entrega errónea en la mitad de la cancha resultó en una situación de riesgo para Lanús. ¿De quién estamos hablando? De Álvarez (6). En ataque, una de sus acciones destacadas fue el pase gol que colocó ante la subida de Espíndola. Estuvo cerca de marcar, con un disparo de pierna derecha.
Otra de las grandes figuras fue Damián Batallini (6.5). Es un jugador versátil, capaz de operar tanto en posiciones más defensivas como en posiciones más ofensivas de mitad de cancha hacia adelante. Fue muy importante en la recuperación de la pelota. Mucho despliegue por la banda izquierda. Gran centro para la definición del “Conejo” Benítez para liquidar el 2-0.
Fue extraordinario el partido de Botta (8). Fue el jugador más destacado de Colón en su presentación. Fue impecable: toques de primera, moviéndose estratégicamente para ser siempre una opción, y aprovechando cada oportunidad para probar al arco. Buscó el segundo palo de Acosta, un rechazo que fue salvado por la intervención de Braghieri, mandando el balón al tiro de esquina. Lateralizó de derecha a izquierda juntándose con Álvarez con la posibilidad de hacer daño. Sutileza y precisión en un toque por eencima de los marcadores centrales, encontrando a Conejo Benítez, quien estuvo cerca de capitalizar la jugada. Hasta su salida del campo, lideró en una serie de estadísticas clave. Fue el líder en toques, duelos ganados, recuperaciones, chances creadas y pases largos completados, destacando su influencia en múltiples aspectos del juego. Su regreso al fútbol argentino resaltó la inteligencia para mover los hilos y marcar la diferencia en diferentes aspectos del juego.
Primer gol con la camiseta de Colón para Galván (6). Sin duda uno de los protagonistas destacados del último partido disputado en Junín. El volante demostró una habilidad para definir, logrando abrir el marcador al ganar las espaldas de los defensores de Lanús. Supo encontrar el espacio y controlar de derecha para el 1-0 parcial.
Y, por último, Pierotti (5) batalló con los defensores rivales. Jugó de espaldas al arco aguantando la pelota, pudiendo así generar una falta o asistir a un compañero, o darse vuelta y definir. En el primer tiempo tuvo una aproximación muy clara que no llegó a definir bien. Ganó y perdió con Sánchez Miño, sin embargo, jamás negocia el sacrificio.
En un momento clave del partido, cuando el equipo necesitaba oxigenar la mitad de la cancha, Gorosito tomó la decisión de introducir a Perlaza (-). Resultó fundamental en la jugada que terminó en gol. También tomó una medida audaz al dar ingreso al Conejo Benítez (-), ya que en el banco de suplentes contaba con delanteros de experiencia como Wanchope Ábila y Toledo. Sin embargo, el paraguayo también aportó con gol. Aunque un mano a mano temprano se desvió, perseveró y siguió buscando su oportunidad. Quiso controlar una pelota cerca del área, pero no fue exitoso. La tercra fue la vencida. Recibió el balón fuera del área, se acomodó dentro de la medialuna y ejecutó un remate cruzado que se incrustó junto al palo izquierdo de Acosta. Muy pocos minutos en cancha para evaluar el desempeño de Troncoso (-) y de Vega (-)
Néstor Gorosito (6): Acertó en el cambio de esquema. El equipo transitó de una línea de 5 a una línea de 4, buscando mayor control en la mitad de la cancha y un juego más fluido. La apuesta por un enfoque ofensivo fue evidente al poblar el sector central. Sorprendió la ausencia de un referente de área, a pesar de las pruebas previas con Toledo durante la semana. A pesar de esto, el equipo mostró un rendimiento sólido y retomó su buen juego después de un largo período. Ahora, con la clasificación a octavos de final de la Copa Argentina, se prepara para enfrentar a Talleres. Día y horario a confirmar.
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