Por Darío Fiori
Se dice que las rachas están para romperse, y a veces tanto la vida como el fútbol brindan la oportunidad de reescribir la historia, de desafiar el pasado y abrazar un futuro que parecía inalcanzable. En 1985, Unión venció por última vez a Estudiantes en su estadio. Aquel año quedó grabado en la memoria colectiva argentina como un período de cambios, desafíos y esperanzas. Políticamente, el país se esforzaba por consolidar la democracia tras años de dictadura militar. Sin embargo, más allá de los avances en la esfera democrática, el panorama estaba marcado por múltiples desafíos que requerían soluciones audaces y visionarias.
Estaba el gobierno del Presidente Raúl Alfonsín, un líder que asumió la responsabilidad de reconstruir el país tras un período oscuro y doloroso. Con el juicio histórico a las juntas militares, Argentina afrontó su pasado de forma abierta y valiente. Este juicio no sólo buscó justicia para las víctimas de la represión ilegal, sino que también sentó un precedente internacional en la lucha contra la impunidad. El conflicto con Chile por el Canal de Beagle y la soberanía de algunas islas fue otro capítulo importante de ese año. Mediante negociaciones y un fallo de la Corte Internacional de Justicia, Argentina y Chile lograron resolver pacíficamente esta disputa territorial. Este hito no sólo aseguró la paz entre las naciones vecinas, sino que también demostró la importancia de la diplomacia y el diálogo en la resolución de conflictos internacionales.
La economía, mientras tanto, presentaba retos colosales. La hiperinflación se había convertido en una preocupación constante en la vida de los argentinos. El Plan Austral, con la introducción de una nueva moneda, pretendía controlar la inflación y estabilizar la economía. Sin embargo, la lucha contra la crisis económica y la deuda externa era una tarea monumental que requería medidas profundas y a largo plazo.
Además, el tejido social estaba experimentando notables transformaciones. Con el nacimiento del Movimiento de Trabajadores Desempleados (MTD) surgió la voz de los desempleados y marginados. El movimiento representaba la necesidad de una mayor equidad y justicia social en un momento en que la crisis económica afectaba a amplios sectores de la población. En el ámbito cultural, el cine argentino vivía un renacimiento con películas que han perdurado a lo largo de la historia, como «Esperando la carroza» y «La historia oficial». Esas producciones no sólo reflejaban las realidades de la sociedad argentina, sino que resonaban internacionalmente, demostrando la riqueza creativa del país.
El partido
Como en los últimos partidos, una vez más Unión fue de menos a más. El primer tiempo fue muy ordinario. En esos primeros cuarenta y cinco minutos se había cumplido una parte del plan a la perfección, ya que el equipo del Kily había estado muy bien de mitad de cancha hacia atrás, en primer lugar porque no había pasado sobresaltos, más allá de algunas imprecisiones en el inicio del juego de Vera, o algunas salidas fallidas de Nicolás Paz desde el fondo con la pelota dominada. El encuentro había comenzado muy trabado, muy friccionado. Union tenía muy poco la pelota. Carecían de ideas cuando tenían el balón a su disposición, por eso aparecían las imprecisiones. Siempre el Pincha ganó las segundas jugadas en la mitad de la cancha, y eso fue un problema para el doble cinco del Tate, con Roldán y Mosqueira, que mejoró como todo el equipo en el segundo tiempo.
A medida que pasaban los minutos, el equipo de la Avenida López y Planes se fue asentando. Insistió, presionó alto y generó errores en la defensa de Estudiantes, al punto que también buscó tiros de larga distancia. Las únicas armas ofensivas que tuvo el equipo del Kily fueron las pelotas paradas. En la primera parte, el Tate dispuso de cinco saques de esquina que no supo aprovechar, debido a la contextura física de los zagueros centrales, hizo que fuera imposible de superarlo en el juego aéreo. Un equipo que hace de la pelota quieta una escuela. Únicamente Calderón logró esta hazaña en una única ocasión. Por consiguiente, la estrategia más beneficiosa consistía en mantener la bocha contra el piso. Sin embargo, Unión careció de la lucidez necesaria en esa área.
¿Qué fue lo que diferenció a Estudiantes de Unión? La jerarquía. Porque la única situación de Unión llegó a los 24 minutos, a través de un gran avance del Tatengue, una pelota pelota entre líneas de Roldán, y Vera obligó a Andújar a salir de la comodidad de su área para mandar la pelota al córner Cuando a un equipo le faltan los elementos esenciales para generar ocasiones de peligro, la situación se complica considerablemente. La falta de jerarquía en el equipo se perfila como un factor clave en la lucha contra el descenso. La Primera División exige la presencia de jugadores con mucho recorrido a sus espaldas. Posteriormente, el rendimiento individual de algunos jugadores es una cuestión aparte que hay que evaluar. ¿Cuánto hace que Unión no incorpora a un jugador que sepa vender plateas? El último antecedente de tal magnitud se remonta al Mago Capria en 2003. Dos décadas han pasado desde entonces. Por otra parte, cabe mencionar el exitoso paso de Jonathan Bottinelli por la institución, un jugador que marcó una diferencia positiva. Durante la presidencia de Spahn, la política de Unión se orienta hacia apuestas inciertas. Esa dinámica, consistente en adquisiciones arriesgadas o la búsqueda de jugadores con trayectoria exitosa previa, como Malcorra y Gamba, ha sido recurrente. A esa lista se suma el nombre de Triverio, cuya mención ha sido una constante en cada mercado de pases.
Hasta los 44 minutos del primer tiempo, Estudiantes no había logrado generar ocasiones reales de gol. Es más: Moyano fue un espectador de lujo durante la radiante siesta platense. No obstante, en la única ocasión en que Estudiantes atacó con decisión, lo hizo con peligro. Apareció Franco Zapiola para Federico Vera, y un centro milimétrico le permitió a Castillo Manyoma vencer a Kevin Zenón, que había tenido un sólido primer tiempo, con un cabezazo que venció la resistencia del arquero Tatengue.
De cara a los segundos cuarenta y cinco minutos, Estudiantes mandó a la cancha a toda su jerarquía. No le importó a Domínguez tener el partido de Copa Sudamericana. Ingresó Boselli por Mauro Méndez, de flojo partido, como el resto del Pincha. La segunda parte fue mucho más protagónica para Unión. Está claro que el segundo tiempo fue lo mejor del Tate, desde que el Kily es el entrenador. En apenas 20 minutos fulminó a Estudiantes. Marcó tres goles y siguió yendo a buscar por más, mostrando personalidad y aplomo para manejar el resultado a su favor. A los 2 minutos, Luna Diale habilitó para el gol a Domina, que remató de zurda desviado, desaprovechando una clara ocasión para empatar. Y un minuto después llegó el gol del empate. Un perfecto centro de Kevin Zenón desde la banda izquierda encontró la cabeza de Joaquín Mosqueira, que con un estupendo cabezazo puso el 1-1. Más allá del empate, Unión no se achicó, siguió jugando en el campo del Pincha y presionó en ataque. Así fue como llegó el segundo, a los 11′. Domina fue a presionar a Andújar que en su intento de salir jugando terminó perdiendo la pelota, el Toro Morales la agarró y con un zurdazo y sin oposición puso el 2-1 parcial.
En solo 10 minutos, el Tate había dado vuelta el resultado, jugando con mucha solvencia y personalidad. Hasta que a los 19′ llegaría el tercero, otra recuperación en la zona media, la asistencia de Federico Vera y la corrida de Morales que le ganó en velocidad a Nicolás Fernández, no se apuró y entrando al área definió de zurda con un remate cruzado para sentenciar el 3-1. Impensable por donde se lo mire, tres goles en 19 minutos jugando como visitante y después de ir perdiendo el partido. El Tate demostró una vez más que le sobra actitud y coraje para suplir sus carencias técnicas. Unión es un equipo con muchos jugadores jóvenes a los que Kily viene alentando y dándoles mucha confianza.
Esto habla muy bien de la forma en que está preparado el equipo, que no se rindió ante la adversidad y logró una victoria contundente para escapar de los últimos puestos de la tabla general y mantener una racha invicta de siete partidos. De todos modos, se requiere una dosis considerable de prudencia al abordar el análisis de este encuentro, principalmente debido a la disposición de Estudiantes en el terreno de juego. La formación presentada por el equipo solo contó con la participación de dos jugadores titulares: Andújar y Fernando Zuqui.
Bajo la lupa
Resulta muy difícil valorar la actuación de un arquero al que en 95 minutos no hubo que pedirle que interviniera en algunas jugadas. Por su parte, Moyano (5) tuvo una tarde muy tranquila. En realidad, Estudiantes no había tenido un tiro al arco hasta el minuto 43, cuando Franco Zapiola metió un centro desde la izquierda y, tras un descuido de Kevin Zenón, el colombiano Alexis Castillo, dentro del área chica, metió un cabezazo picado para poner el 1-0. En el segundo tiempo, sólo tuvo que descolgar un centro.
Vera (6,5) comenzó con algunas imperfecciones. No encontraba espacios para hacer daño por la banda derecha. Incluso se mostró inconexo en el manejo del balón. En cuanto empezó a asentarse en el terreno de juego, su aporte fue mucho mayor. Así, en la primera parte obligó a Andújar a salir de su área para enviar el balón a córner tras un disparo suyo. Lamentablemente, por el sector suyo vino el centro de Zapiola y el 1-0 con el que el Pincha se fue a los camarines ganando. Realizó un pase en profundidad para la excelente jugada individual de Toro Morales, que finalizó con un zurdazo al segundo palo. A los 44 minutos de la segunda parte fue reemplazado por Óscar Piris, para defender las jugadas de pelota parada. Buen partido de Calderón (6). No pasó apuros en ningún momento y se impuso por arriba en las pocas ocasiones que Estudiantes lo intentó con centros desde fuera del área. Igual que Paz (6), también tuvo un rendimiento sólido, superando algunas dudas iniciales, y destacando en duelos aéreos, ganando todos los que tuvo.
Sin errores, atento en defensa y sobresaliente en los duelos individuales. Corvalán (6) fue una pieza fundamental en la línea defensiva. En algunos momentos del partido formó un interesante trío en la banda izquierda con Zenón, Luna Diale cerrándose, lo que permitía que el Mugre avanzara hacia la línea de fondo para crear aproximaciones con centros desde el exterior.
¿Por qué ganó Unión? Una de las explicaciones es porque supo marcar las claras diferencias por la izquierda, el sector que defendió Ezequiel Orbe. Zenón (8) amenazó con traslados en diagonal, variando la dirección y combinando con Corvalán y Luna Diale para meter centros. Es indiscutible en la base de Cristian González, ahora jugando como lateral volante. La dinámica del juego hace que, a veces se transforme en un extremo. Gracias a su ductilidad y manejo, puede adaptarse a otros sectores del campo. Fue el futbolista que más duelos ganó en el partido y el que más ocasiones créo en el encuentro. Descuidó la marca de Manyoma en el 1-0. Después de eso hizo ti bien. Se encargó de ejecutar el tiro de esquina a la oreja izquierda para la presencia de Mosqueira. Asistió a Juárez para el 1-4, sin embargo, el jujeño se resbaló y desperdició la oportunidad.
Pese a jugar con espacios, a Roldán (5) le faltó más precisión a la hora de las transiciones. No estuvo tan lúcido en el manejo de la pelota. Al principio del partido, les costó soltarse y llegar al área con decisión. Batalló para imponerse en el mediocampo y y darle mayor volumen de juego al Tate en los primeros cuarenta y cinco minutos. Era un interrogante como iba a responder Mosqueira (7) ya que ante Racing no había tenido su mejor partido. Esta vez, cristalizó su mejor performance desde que debutó con la camiseta rojiblanca. Fue el jugador que más recuperó en el sector central. Mucho despliegue. Además, respondió con un maravilloso cabezazo para el empate parcial.
No puede faltar en Luna Diale (6) su habitual generosidad. No regala un balón. Si hay que volver para recuperar, lo hace sin problemas. No hizo un buen torneo en el primer semestre, pero en la parte final de la temporada se levantó y quiere sostenerlo y levantarlo en esta Copa de la Liga donde el Tate necesita sumar para escapar del descenso. Habrá que ver si el destino lo acompaña para seguir mejorando, al igual que Unión. Al comienzo del segundo tiempo, asistió en una pelota clave a Domina, que remató de zurda y la pelota se fue apenas desviada del palo derecho de Andújar.
Buen partido de Dómina (6,5). Se nota que tiene mucha química con Gonzalo Morales, como doble punta. Está creciendo mucho para ser distribuido con desmarques y apoyos. Atrae a los centrales y es agresivo con las conexiones entre ellos tras la recuperación. Lo que tiene que intentar mejorar es la finalización, porque situaciones no le faltan. Dispuso de una jugada muy clara al principio de la segunda parte con un zurdazo tras una buena asistencia de Luna. No bajó los brazos y presionó a Andújar al inicio de la segunda parte para que Morales defina y ponga el 1-2. El gran protagonista de la tarde fue Gonzalo Morales (9). Tiene un extraordinario potencial. Volvió a marcar con la camiseta rojiblanca. Ya lleva 3 goles en dos apariciones. Aprovechó el rechace tras un error defensivo de Andújar para hacer el 2-1. Después, aprovechó una excelente jugada individual que finalizó con un zurdazo.
Llegó el instante esperado para el debut de Patricio Tanda (-) quien tuvo su bautismo con la casaca rojiblanca. Mostró precisión en la distribución del balón y demostró una ubicación destacada al mover el juego hacia las bandas. Destacó su compromiso con la labor de marca, rechazando con la cabeza en varias ocasiones cuando Estudiantes buscaba acortar distancias en el marcador. Posteriormente, Del Blanco (-) ingresó con la intención de revitalizar el mediocampo, ya que el equipo había ejercido un gran esfuerzo. En esta oportunidad, su enfoque se orientó más hacia la contención que hacia la ofensiva. Juárez (-) tuvo la oportunidad de anotar el cuarto gol, pero al avanzar para buscar el balón, terminó perdiendo el equilibrio. Le resultó desafiante encontrar su ritmo en el partido, a pesar del contexto favorable. El último cambio entró Piris (-) por Vera, para robustecer la defensa y así contrarrestar los centros que buscaba Estudiantes.
Cristian González DT (6,5): su equipo logró un gran triunfo ante Estudiantes. Aprovechó cada una de las ventajas que le dió el Pincha. Mejoró considerablemente la producción futbolística en el segundo tiempo. Prácticamente no lo complicaron en defensa. Muy buena aparición de Morales, lleva 3 goles en 2 juegos. Resultado justo. Sumó tres puntos fundamentales.
⚠ UNITE AL CANAL DE SOY DEPORTES haciendo click aquí y mantente informado‼




Colón
Unión


Comentarios de post