Juan Carlos Portillo es oficialmente nuevo refuerzo de River. Tras una prolongada espera, el futbolista de 25 años firmó su contrato y fue presentado como jugador del Millonario, quedando así a disposición de Marcelo Gallardo. Pero detrás del jugador hay una historia de incansable trabajo.
Hijo de Leonardo y Julia, Portillo es el penúltimo de seis hermanos en una familia humilde pero con valores de primera mano. «Mi papá labura en un aserradero, mi mamá es ama de casa. Vivíamos todos en una vivienda normal, de madera»
“El que me lo inculcó fue mi viejo”, dijo el nuevo refuerzo del Millonario en relación a su pasión por el fútbol. “Él es un tipo futbolero y estuvo haciendo el esfuerzo desde que era chico, plantó la semillita”, continuó, para acabar asegurando que su infancia “fue fútbol y fútbol” por la constancia con la que jugaba con sus hermanos.
En 2015, Portillo se incorporó a las divisiones inferiores de Crucero del Norte. “Me enseñaron a valorar las cosas pequeñas, desde chico entendí que tenía que buscar mi destino”, recordó. En 2019 tuvo un breve paso por Deportivo Itapuense, club de la segunda de Paraguay, para posteriormente volver al conjunto misionero.

Poco después, sobre la primavera de 2020, Juan Carlos se convirtió en refuerzo de Unión. Fue en el Tatengue donde Portillo tuvo su explosión, llegando a disputar 78 partidos en Primera antes de que Talleres posara los ojos en él y se lo llevara a principios de 2023. Todo el sacrificio hecho tuvo su recompensa.
«Uno piensa y se propone esos objetivos, después se van dando dependiendo de las circunstancias. Me imaginaba jugar en primera, eso era una motivación para seguir entrenando. Me preparo para estar mejor y dejo que las cosas se vayan dando…como tiene que ser».

Su tatuaje en el cuello y el significado
Una de las cuestiones -físicamente hablando- que más llaman la atención de Portillo es el tatuaje que tiene en su cuello. En el centro, Juan Carlos luce un reloj de arena con alas que salen desde ambos lados. “Cuando lo vi no dudé”, reveló el jugador años atrás, en una charla con El Territorio, en relación al mismo.
“Significa que el tiempo se nos pasa muy rápido, volando; cada vez que me veo al espejo o que entiendo que lo estoy desperdiciando, me hace recordar lo importante que es”, dejó en claro allá por 2021. Hoy en día, su cuello se adorna con otros detalles como, por ejemplo, el número 28 y una cruz.

El apodo que tenía en Unión
“El plantel me recibió muy bien desde que llegué. Ellos me dicen el ‘Sicario’. Había salido en una página de noticias por algunas jugadas violentas y quedó”, confesó allá por 2021. De hecho, varios lo llaman por ese apodo hasta el día de hoy.
⚠ UNITE AL CANAL DE SOY DEPORTES haciendo click aquí y mantente informado‼




Colón
Unión


Comentarios de post