Mariano Peralta Bauer se encuentra desempeñando una gran temporada en el Borneo Samarinda, que está puntero en la Liga de Indonesia. Desde allí, reveló secretos de su estadía en el país asiático.
En diálogo con Clarín, el atacante detalló cómo llegó a aquel fútbol. “Era ir a la Primera Nacional de Argentina o apostar a abrirse a este mercado por una propuesta que le llegó a mi representante por un intermediario. Y me vine. No sabía nada del país, ni siquiera dónde quedaba. Todo el mundo conoce Bali y yo nunca lo había escuchado en mi vida. ‘¿Qué es Bali?’ Preguntaba yo cuando me lo nombraban, ja”.
Además, contó: «pensaba que iba a ser un fútbol fácil, de un nivel bajo. Creía que por el hecho de haber jugado en la Argentina iba a venir acá y jugar caminando, pero me encontré con algo totalmente diferente a lo que me imaginaba. Hay un nivel bastante mayor a lo que pensaba”.
El delantero, que lleva nueve goles en catorce partidos disputados, precisó qué lo cautivó. «Me llamó la atención es que antes y después del entrenamiento, el técnico elige a un jugador para que haga el rezo, pero cada uno reza según su religión. Después, ellos tienen sus horarios de rezos y se adaptan según los entrenamientos, pero nosotros seguimos igual».
La idiosincracia del Indonesio
Por otro lado, se refirió a la pasión del indonesio. «Algunos te agarran de la mano y te llevan a la rastra porque se quieren sacar una foto. Me pasó una vez que fui a jugar a una ciudad que después se inundó y por Instagram me empezó a pedir ayuda y plata una persona que se había sacado varias fotos con nosotros cuando estuvimos ahí».
Además, contó que «no existen las leyes de tránsito. Donde vivo yo es tranquilo, pero en Bali o Yakarta, la capital, olvidate. La General Paz no es nada en comparación, ja. La mayoría de las calles son muy angostas, hay muy pocas autopistas. Y hay un 80 por ciento de motos. Nunca vi tantas motos en contramano. Se mandan por el cordón con tal de no hacer unos metros demás».
Finalmente, describió su alimentación. «Yo como lo normal y por suerte acá encuentro todo: carne roja, pollo, todo tipo de frutas. Estoy comiendo mucho más pescado que antes. Mucho salmón porque acá es barato y en Argentina es inimaginable comer salmón tres veces por semana. Acá lo puedo hacer. ¿Y algo extraño? Yo soy muy especial con la comida, vi cosas raras pero no las pruebo. Por ejemplo, hay una feria en la que hay perro… He visto una sopa con unos huevos que parecían dos ojos. La paso muy mal con el picante».
⚠ UNITE AL CANAL DE SOY DEPORTES haciendo click aquí y mantente informado‼



Colón
Unión

Comentarios de post