«Tengo mucha ilusión. Vamos a jugar por 45 millones. La gente no está pasando por un buen momento económico y darles una alegría es genial. No sé qué hizo el árbitro en el tiro libre, dio 10 minutos de más, quería que empatáramos. El peor árbitro de la Copa. No pude ayudar a los chicos en los 90 minutos, estábamos cansados, pero por suerte pude hacerlo en los penales».
Detuve dos, pero podría haber parado alguno mal. Ganamos porque tenemos huevos, pasión y porque jugamos para los 45 millones de argentinos. Estamos tan emocionados como ellos», así comenzó Emiliano Martínez el post partido tras la clasificación en la tanda de penales ante Holanda.
Lautaro marcó el gol definitivo y todos salieron a buscarlo y Dibu se quedó acostado, mirando al cielo. Y la explosión no tardó en aparecer. Se quitó el mono de trabajo, lo utilizó para agitarse y cantar con el público. Se fue insultando a un holandés (un «puto, puto, puto maricón») y dispuesto a recibir mil abrazos. La fiesta era toda suya.
Y todo justo contra Holanda. El mismo rival que en 2014, tras ir a los penales, Mascherano le dijo a Romero que se convertiría en héroe. Y así como Chiquito lo hizo en San Pablo, ahora le tocó a Martínez.
⚠ UNITE AL CANAL DE SOY DEPORTES haciendo click aquí y mantente informado‼




Colón
Unión


Comentarios de post