Por Darío Fiori
El partido contra Racing fue un claro indicativo de dónde se encuentra Colón en términos de rendimiento. Si bien mejoró significativamente desde la llegada de Néstor Gorosito, aún le falta para convertirse en un equipo confiable. Aunque tenía una racha importante de partidos sin perder en casa, no pudo mantenerla, lo que expuso todas sus limitaciones.
Al igual que ocurrió con Defensa y Justicia, Racing superó a Colón con claridad, demostrando una amplia diferencia en el juego. Se pudo apreciar lo mismo que ante Defensa y Justicia. Es un equipo trabajado, cohesionado y con un funcionamiento establecido, mientras que Colón todavía se encuentra en proceso de construcción.
Es interesante señalar un aspecto que surge cada vez que se obtiene un mal resultado. Cuando Colón pierde o empata, se habla rápidamente de un plantel mal conformado y de la falta de jerarquía. Pero cuando gana o tiene una actuación convincente, se pondera el trabajo de Gorosito. Ambos análisis tienen algo de verdad, pero da la sensación de que, para los hinchas, la victoria se atribuye a Gorosito y la derrota se atribuye a la falta de jerarquía de los jugadores. Tanto el entrenador como los jugadores tienen sus méritos y defectos, por lo que sería saludable equilibrar la valoración de ambos.
Si se revisa el plantel de ambos equipos, es probable que Colón tenga menos calidad que Racing. Pero la Academia cuenta con una ventjaa muy importante: ¿cuál es? Y es que Racing cuenta con un funcionamiento consolidado que potencia a sus jugadores, incluso aquellos con menos experiencia. Esta identidad de juego que mantuvo a lo largo del tiempo, con distintos técnicos, es su principal fortaleza. Por lo tanto, en el fútbol no siempre la jerarquía marca la diferencia. Aunque tener buenos jugadores reduce el margen de error y aumenta las posibilidades de obtener mejores resultados, en ocasiones equipos con jugadores menos conocidos pueden lograr el éxito.
En el partido contra Racing, Colón volvió a mostrar sus viejas debilidades. Fue un equipo lento, sin ideas claras y sin ambición, a pesar de intentar avanzar en el campo cuando estaba en desventaja. No estuvo a la altura de las circunstancias y no pudo competir ante un rival que marcó la diferencia. No es momento para dramatizar, ya que es la tercera derrota de Colón bajo la dirección de Gorosito. Seguramente, este resultado servirá como aprendizaje tanto para el cuerpo técnico como para los jugadores. A la hora de hacer un balance, se puede afirmar que el equipo está en proceso de crecimiento, pero aún tiene mucho camino por recorrer.
En un torneo con 28 equipos, muchos de ellos con rendimientos irregulares, Colón debería estar mejor posicionado en la tabla. Tiene jugadores que otros equipos no tienen, lo que le permite ser competitivo a pesar de sus limitaciones. Sin embargo, antes del último partido, Colón venía mostrando un mejor desempeño.
Si el primer tiempo contra Central Córdoba fue lo peor del ciclo de Gorosito, ¿qué se puede decir de la derrota 0-4 ante Racing? Además, en los primeros 45 minutos contra el Ferroviario, desperdició varias oportunidades de contraataque. Contra un equipo de mayor jerarquía como Racing, que viene de superar a equipos como Flamengo en un grupo complicado, el partido se definió tempranamente a los 35 minutos. El equipo perdió intensidad, dejó de presionar y permitió que el rival maneje la pelota con comodidad. Colón mostró ser un equipo desorganizado, con problemas en la zona media y cambios constantes que no ayudaron a encontrar un mediocampo ideal.
En los seis meses de trabajo, bajo su dirección, el equipo no logró consolidar un mediocampo confiable. La mitad de la cancha siempre fue un problema díficil de resolver, tanto por el bajo rendimiento de los jugadores como por las decisiones tácticas del entrenador. Los continuos cambios en esa zona demuestran la falta de solidez y la dificultad para encontrar un equilibrio. Además, Colón sufrió la partida de jugadores claves. La salida de Álvarez a Banfield y la rescisión de contrato de Julián Chicco dejaron vacíos importantes en el equipo. En cada conferencia de prensa, Gorosito está presionando a la dirigencia para que tome decisiones rápidas en cuanto a refuerzos y para aclarar la situación de algunos jugadores en el plantel.
El técnico sabe que necesita armar un equipo competitivo y con jerarquía para afrontar la Copa de la Liga y mejorar el rendimiento del equipo. La ausencia de jugadores que puedan suplir las bajas de titulares es un claro indicador de la necesidad de un golpe de efecto y de mayor calidad en el plantel.
Es evidente que Colón dio muchos pasos hacia atrás. Al igual que con Central Córdoba, hoy parecía que al equipo lo dirigía Saralegui, o Rondina y no Gorosito, lo que representó un problema grave. No hay tiempo para lamentos, ya que el próximo miércoles tendrá que visitar a River con 80 mil personas y una serie de interrogantes por resolver. Tendrá que puntualizar en el bajo rendimiento de los jugadores y los errores puntuales. Es necesario cambiar el enfoque y realizar ajustes para encarar los próximos desafíos. Jugando de la forma en que lo ha hecho recientemente, el camino se volverá cada vez más complicado. Colón debe replantearse y buscar soluciones para recuperar su nivel y establecer una base sólida que le permita competir de manera consistente.
El primer tiempo del partido fue verdaderamente extraordinario por parte de Racing. El equipo mostró su mejor versión en lo que va del año 2023 y logró recuperar la confianza perdida. Desde el comienzo, se notó que Racing había planeado el partido de manera meticulosa y que finalmente logró llevar a cabo su estrategia con éxito.
El equipo dirigido por Gago demostró soltura y contundencia en ataque, generando múltiples ocasiones de gol y aprovechando las oportunidades que se le presentaron. La intensidad en la recuperación del balón fue notable, presionando constantemente a Colón y dificultándole la salida desde su defensa.
El dominio de Racing sobre el partido fue tal que se podría describir como un auténtico baile. Cuando un equipo se enfrenta a la jerarquía real de otro, la diferencia se hace abismal y eso es exactamente lo que sucedió en este encuentro. Racing exhibió una superioridad indiscutible, dejando en evidencia las carencias de Colón.
Es innegable que Colón cuenta con nombres en su plantel, pero muchos de ellos carecen de la jerarquía necesaria para competir a nivel de Primera División. Las diferencias entre ambos equipos fueron notorias y Racing supo aprovechar al máximo su ventaja. En el complemento, bajó la marcha, le cedió la pelota a Colón, y cuando pudo, llegó y lo liquidó con la definición de Mura, quién terminó pidiendo perdón por su pasado en el Sabalero para sellar un 0-4 histórico.
Como será lo mal que jugó Colón que Chicco (4) tuvo una actuación destacada a pesar de la derrota y los cuatro goles en contra que recibió el Sabalero. A lo largo del partido, demostró habilidades y reflejos que lo convirtieron en el jugador más destacable del bloque defensivo. Una de las principales fortalezas que intervino en atajadas importantes. En el primer tiempo, en particular, realizó una destacada intervención al tapar un mano a mano contra Oroz. Además, en el transcurso del partido, fue capaz de evitar el cuarto gol de Racing al estar rápido de piernas ante Gabriel Rojas. En el segundo tiempo tapó un remate de Mura. Asimismo, se mostró seguro y atento cuando tuvo que descolgar algunos centros. Sin embargo, hubo momentos en los que mostró ciertas debilidades. Por ejemplo, cuando recibió un pase hacia atrás, se complicó más de la cuenta y estuvo cerca de cometer un error que podría haber resultado peor.
Incluso Garcés (3), considerado un defensa seguro y fiable, falló. Durante toda su estadía en el sabalero (más de 100 partidos con la camiseta rojinegra, es conocido por su solidez y eficacia en defensa. Sin embargo, en este partido rindió por debajo de las expectativas. Demostró dificultades para hacer frente a la movilidad y velocidad de los tres delanteros del Racing. No fue capaz de seguir el ritmo de los atacantes de «La Academia». Careció de agilidad y anticipación. En el primer gol de Romero perdió la marca. En el complemento, mejoró algo y eso se debe, en gran parte, a que Racing dejó de atacar con la misma intensidad. Cuando el conjunto visitante dejó de generar peligro en el área, pudo asentarse y cuajar una actuación algo más aceptable. No obstante, esto no debe ocultar las carencias que presentó durante la mayor parte del partido.
El rendimiento de Nardelli (4) en el partido fue discreto en general. Como todo el equipo en sí. Si bien mostró una mejoría en el segundo tiempo, sobre todo a la hora de neutralizar los avances de los delanteros de Racing, su actuación no fue sobresaliente. Fue líbero y estuvo poco participativo en la construcción del juego desde la última línea defensiva, ya que sus compañeros fueron una máquina de entregar mal el balón. En el segundo tiempo mostró mayor precisión en los pases y realizó cambios de frente efectivos para buscar opciones de ataque. Se anticipó y cerró los espacios. Además, ganó el único duelo defensivo que disputó.
En mi opinión personal, hacía tiempo que no veía jugar tan mal a Delgado (2). Se mostró inseguro y propenso a cometer errores que acabaron perjudicando a Colón. En el 0-2 perdió la pelota en la mitad de la cancha con la marca de Nardoni. Racing encontró espacios en la banda izquierda. Gómez se encontró desmarcado por la falta de proyección y debilidad de Meza. En un acto de irresponsabilidad, además, cometió una falta innecesaria mientras estaba amonestado por la jugada que mencioné antes. Le tiró un pelotazo a Nardoni, que estaba en el piso disputando el balón. Fue aplaudido por la hinchada sabalera.
Flojo partido de Meza (3) quién habíamos escrito unas líneas anteriormente. Como preveíamos, no supo proyectarse correctamente ni ofrecer garantías defensivas en la banda derecha. Tampoco estuvo muy incisivo. A pesar del 1-0, Racing siguió siendo el que proponía la pelota ante un Colón que no reaccionaba y le costaba manejar la pelota y tener profundidad. Aun así, y a pesar de jugar mal, tuvo una chance muy clara para conseguir el empate, cuando a los 21 minutos, una corrida suya a pura velocidad dejó a Facundo Farías mano a mano con Gabriel Arias, pero éste no definió de primera e intentó eludirlo. En el 3-0, la jugada se inició por su sector, con Hauche solo y libre de marcas.
En comparación con los primeros partidos, Moreyra (3) bajó su rendimiento. Parece haber perdido confianza en su juego. En el partido en cuestión, no consiguió influir, sobre todo teniendo en cuenta la movilidad de Racing. Desde el incidente y cortocircuito que tuvo con Gorosito por el tema del pelo, no fue el de siempre. Carece de solidez, es incapaz de cortar jugadas, de recuperar balones y de marcar. Además se equivoca en pases simples, que generan pérdidas innecesarias. Siempre llega tarde a las jugadas y no logra adaptarse al ritmo del partido. El partido de Picco (3) reflejó la dificultad para adaptarse a la posición de volante central. Desde la salida de Lértora y Aliendro en el sector central, no estuvo a la altura de las circunstancias. Sin embargo, Racing era más, por lo que no sorprendió que el segundo gol llegara en el minuto 29. Una mala salida condujo a Nardoni, que tocó rápidamente para Gabriel Hauche, que lanzó un furibundo disparo al ángulo superior izquierdo. Un gran gol para hacer el 2-0. Es evidente que el ex jugador del Arsenal no fue capaz de llenar el vacío dejado por los campeones.
Teutén (3) salió en las fotos en los goles de Racing. Pase cruzado que Nardoni paró con el pecho, no pudo controlar el desborde y asistió a Maximiliano Romero, que ingresó dentro del área y remató a la carrera y la pelota se metió dentro del palo defendido por Chicco. Siempre que Racing cruzaba el mediocampo, lo hacía con facilidad y sus espaldas eran una invitación. En una maniobra colectiva, Nicolás Oroz sacó un zurdazo cruzado que le ganó la cuerda al uruguayo. Jugó sólo 45′.
A pesar del resultado, Facundo Farías (5) mostró destellos de buen juego, especialmente en el segundo tiempo. A medida que avanzó el partido, se destacó y mejoró su rendimiento. Se hizo cargo del equipo al hombro. En el primer tiempo, tuvo una gran oportunidad clara para marcar, pero Arías achicó con todo su cuerpo. Aportó cambios de ritmo y una buena pausa en su juego. Fue inteligente en la toma de decisiones en momentos claves. Lo vio libre a Pierotti por la derecha, pero éste no logró conectar el disparo al arco. Intentó un disparo de volea que desgraciadamente se fue por encima del travesaño. Buscó ganar una falta engañando a Facundo Tello tratando de conseguir un penal. El árbitro no compró su acción y el partido continuó sin cambios en el marcador. Aunque intentó ser el enlace entre los volantes y los delanteros, no tuvo éxito en esa función.
Es cierto que Wanchope Ábila (3) tuvo un cambio en su rol dentro del equipo, pasando de ser un goleador a asumir un papel más de asistidor en los últimos partidos. Tuvo la capacidad para generar oportunidades y abastecer a sus compañeros, como evidenciado en las ocasiones en las que asistió a Facundo Farías. El punto a su favor es que es difícil que un delantero tenga oportunidades de gol si no hay fluidez en la mitad de la cancha. Tuvo problemas para hacerse de la posesión de la pelota. Es difícil que un delantero de esas características pueda recibir pases en situaciones de uno contra uno frente al arco. Además, cuando Colón tuvo la pelota, el equipo no supo aprovecharlo de manera clara. En lugar de buscar juego interno, optó por dividir la pelota y tomar decisiones apresuradas.
Si bien se destaca por ser un «9» por todo el frente de ataque, Benítez (4) no fue egoísta. Llevó a cabo una gran disposición para trabajar en equipo. Participó activamente en la presión y la recuperación de la pelota, y se involucró más en la construcción de jugadas colectivas. Se destacó por su entrega y sacrificio. En el comienzo del segundo tiempo, anotó un gol en posición adelantada. Se fue reemplazado por Silva.
Antes del comienzo de la segunda parte, Gorosito hizo cuatro cambios de un «solo saque». Y durante el primer cuarto de hora, dio una gran inyección de moral al equipo. Porque la idea era que Vega (4) fuera un «5» más adelantado que aportara en la recuperación del balón y conectara algunos pelotas entre líneas. En esos primeros quince minutos se adueñó de la mitad de la cancha y trató de atacar los espacios libres con diagonales. Buena parte de la mejoría de Colón (pequeña, pero mejoría al fin y al cabo) fue gracias a Goltz (5). Trabajó de manera diferenciada durante la semana debido a una molestia muscular. Entró cuando el partido iba 0-3 y aportó solidez y fiabilidad. De hecho, Racing sólo atacó una vez con contundencia y fue cerca del final del partido.
Arrúa (4) es muy intermitente. Entró al terreno de juego con la intención de aportar más juego ofensivo al equipo en 3/4. Durante los primeros minutos, consiguió generar entuasiamo al dejar a dos adversarios en el camino y generar un tiro libre a faovr. Sin embargo, a medida que pasaban los minutos, su participación fue disminuyendo, perdiendo presencia en el juego. Además, recibió una tarjeta amarilla. Pierotti (4) mostró algunas desbordes por la banda derecha, y no mucho más. En cuanto al debut de Silva (-), es difícil hacer una valoración completa debido a su escasa participación en el partido. Ni siquiera llegó a entrar en contacto con la pelota. Entró en un contexto desfavorable e irreversible.
Néstor Gorosito (DT): Colón lo perdió de principio a fin. Fue ampliamente superado, durante todo el partido. Racing tuvo una actuación soberbia ante un rival absolutamente desdibujado a partir del primer gol. Gorosito no acertó en la lectura de la táctica, y de ahí se derrumbó todo. Decepcionante.
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