El Canalla perdió por 2 a 0 ante el Tiburón en la ida de 16avos de la Superliga. La gente explotó, silbó e insultó a los jugadores. La serie se define en Mar del Plata.

El panorama de Rosario Central en este 2019 es cada vez más sombrío. La conquista de la Copa Argentina, en lugar de alivianar los ánimos, ha revolucionado el club. Dirigentes luego de un mal inicio decidieron despedir a Edgardo Bauza, que fue rápidamente reemplazado por Paulo Ferrari, a quien también destituyeron de igual manera. Llegó Diego Cocca y las cosas no cambiaron. Las malas decisiones dirigenciales se cristalizan, también, en el campo de juego.

Lo de esta noche en el Gigante de Arroyito fue preocupante. El Canalla fue un fantasma en el campo de juego y si Aldosivi sacó una ventaja de dos goles fue solamente por la gran actuación de Jeremías Ledesma, el único que logró mantener el rendimiento en relación al equipo que se consagró campeón de la Copa Argentina. Los dirigidos por Gustavo Álvarez, con una identidad bien marcada, se impusieron en todas las facetas del juego.

Era un milagro que Rosario Central se vaya al entretiempo con la meta invicta. Es que Aldosivi había generado situaciones de peligro, neutralizadas correctamente por Ledesma. Sin embargo, el fútbol por momentos es tan traicionero, que justamente el mejor del conjunto local, en una jugada desafortunada, terminaría siendo partícipe de la apertura del marcador: luego de un disparo de Iritier, el balón impactó en el poste y luego en la espalda del arquero para finalizar detrás de la última línea.

El semblante de Rosario Central no cambió en el complemento. Por momentos intentó, sin ideas claras, minar campo adversario. Aldosivi, en cierto punto, sacó provecho de esto, ya que cambió de postura y decidió apostar al contragolpe. La estrategia terminaría dando resultado, ya que a ocho minutos del cierre, el ingresado Ezequiel Videla ingresó vacío al área y metió un zurdazo inatajable para poner el 2 a 0 que sería definitivo.

Tras el segundo tanto, explotó el público local. Cayeron insultos para los jugadores y el “que se vayan todos”, donde también se aludió a la dirigencia. Al finalizar el duelo, el estadio se unió en un solo silbido.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here