¿Dónde jugará Mauricio Pinilla este segundo semestre? Nadie se atreve a asegurarlo. Ni él, ni su agente, ni la U, ni Colón de Santa Fe. La teleserie continúa y parece no tener fin. Ayer sumó un nuevo capítulo, con detalles que hacen aún más complejo y difuso el futuro del delantero.

Para entender la historia, hay que remontarse al viernes pasado, cuando Ronald Fuentes, gerente deportivo azul, anunció la partida del ariete. El traspaso estaba hecho. Los argentinos habían citado a la prensa para presentarlo en el mismo aeropuerto el domingo. Incluso, desde el entorno del jugador, cuentan que pidió dos habitaciones en un hotel: una para él y su señora y otra para su hija y una amiga.

Ese viernes, el cuadro laico le firmó a Colón un contrato de transferencia de los derechos federativos y económicos del ex Genoa, documento que también firmó el club transandino y el atacante. Sin embargo, el jugador se arrepintió aduciendo razones familiares y no alcanzó a celebrar un contrato con el elenco santafesino.

Así lo confirmó ayer Kormac Valdebenito, exjugador que trabaja con Mauricio Valenzuela, representante de Pinilla. “El viernes la U llegó a un acuerdo con Colón, por eso se firmaron esos derechos”, reseñó en FM967 de Santa Fe. Aportó otro dato: “Mauricio no firmó el finiquito con la U. Se tendría que haber firmado hoy (ayer), a través de un familiar suyo que tiene el poder”. Justamente, ahí radica la clave de todo el entuerto.

¿Por qué la U firmó un contrato de transferencia sin haber finiquitado a Pinilla? Un conocedor de las negociaciones explica que es una práctica absolutamente normal. “Si el club finiquita a un jugador antes de transferirlo, lo está dejando libre, con el pase en su poder, y se arriesga a no recibir ningún peso por la transferencia. Por eso el finiquito se deja para el final”, reseña esta fuente. Esta práctica es un resguardo para un club que pierde a un jugador, aunque no implica que la contraparte se haga con la carta automáticamente. Para ello hay que presentar el finiquito, que exista un nuevo contrato de trabajo visado por la federación a la que llega el jugador y que todo eso se suba al servicio TMS (International Transfer Matching System) de FIFA. Nada de eso ocurrió en este caso.

Debido a este contrato de transferencia, que está firmado, Pinilla quedó en tierra de nadie. ¿Por qué? Porque la U está temerosa de meterse en un lío mayor, ya que en La Cisterna saben que los sabaleros tienen la firme intención de llevar el conflicto a los tribunales deportivos para buscar una compensación económica, riesgo que no están dispuestos a asumir.

Ayer, tanto en Argentina como en Chile, las dirigencias de ambos clubes se reunieron para analizar todas las posibilidades. En Azul Azul el asunto está siendo supervisado desde Estados Unidos por el propio presidente Carlos Heller, además de Fuentes y Pablo Silva, director ejecutivo. En la concesionaria hay mucha molestia con el ariete. “Ya tiene 34 años, o sea, es bastante grandecito. Tiene que hacerse cargo de sus errores. La U no es un club de barrio y él dañó la imagen de la institución”, dicen en AA, donde algunos directores no quieren que el 9 regrese.

El espigado atacante llegó ayer cerca de las 10 horas al CDA junto a su representante. No entrenó y sólo se reunió con Fuentes y Silva, quienes escucharon las razones del ariete para arrepentirse de partir a Colón. Luego fueron analizadas por los abogados del club para ver si caben dentro de lo estipulado en el contrato de transferencia como motivo de fuerza para echar pie atrás. Cerca del mediodía Pinilla se retiró y su agente se quedó por más de seis horas destrabando el lío.

Luego de tal reunión, el ariete y sus representantes se contactaron con el Sifup para asesorarse en caso de que la U persevere en su postura. “Sí, hubo un contacto. Es un tema complejo y fuera de lo deportivo, por lo tanto lo está viendo nuestro abogado”, confirmó Gamadiel García a La Tercera, presidente del sindicato.

Más allá de que Pinilla siga siendo jugador azul al no haber finiquitado, en la U saben que no pueden recibirlo nuevamente así como así. De hacerlo se arriesgan a un conflicto judicial con su par argentino del que no quieren ser parte. Por eso, el futbolista sólo podrá volver si logra solucionar su situación sin implicar al club. Y eso si es que Frank Kudelka y el plantel no se manifiestan en contra de su regreso. “Ellos tienen mucho que decir”, advierten en AA.

Por lo demás, en la U están temerosos. Saben que han cometido muchos errores en torno al caso Pinilla, a quien la U sacó del afiche promocional del partido con Audax. Por eso se han mantenido en silencio, sin emitir declaraciones hasta no resolver todas las aristas. “Estamos analizando los errores que se cometieron, dónde nos equivocamos, quién falló, qué fue lo que pasó y cuál es la real situación reglamentaria de Mauricio. No se pueden cometer más errores”, dicen.

Por eso, aún no hay una voz oficial. Para hoy se espera que las reuniones continúen y que Pinilla, por ahora atrapado, encuentre alguna salida.

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