El Seleccionado Nacional derrotó al último campeón en tie break en el inicio de la segunda fase del Mundial de Italia. Debe ganar los dos restantes y esperar para seguir en la competencia.

Argentina necesitaba un triunfo de tal magnitud para dar un salto anímico en el Mundial de Italia. Había desempeñado una regular primera fase y Polonia era una prueba de fuego: no solamente es el último campeón del mundo, si no también uno de los tres invictos en el actual certamen.

Fue 15-26, 25-19, 25-23, 23-25, 16-14. Argentina, además de luchar ante Polonia, debió lidiar con un arbitraje impresentable que lo perjudicó en reiteradas oportunidades.

Mañana, Argentina vuelve a jugar: enfrenta a Serbia desde las 11 con transmisión de la TV Pública.

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